DECLARACIÓN DE SAN JUAN XXXII CONGRESO INTERNACIONAL DEL COMERCIO Y TURISMO DE LAS AMÉRICAS
I. PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
1. Unidad Hemisférica e Iberoamericana. Reafirmamos nuestro compromiso con la integración económica, social y cultural
de las Américas, ahora extendida hacia la Península Ibérica, conformando un espacio iberoamericano de cooperación,
solidaridad y desarrollo compartido.
2. El Comercio como Motor de Paz y Prosperidad. Reconocemos que el comercio internacional, sustentado en la ética, la
libertad de empresa y la innovación, constituye la piedra angular sobre la cual se edifica la prosperidad, la estabilidad y la
paz entre las naciones.
3. Soberanía Económica y Equidad Social. Defendemos el derecho de los pueblos a participar activamente en los beneficios
del comercio global mediante políticas que fomenten la productividad, la educación, la equidad, el acceso al capital y la
competitividad de las MIPYMES.
4. Sostenibilidad y Responsabilidad. Promovemos un modelo de desarrollo económico que armonice la rentabilidad con la
sostenibilidad ambiental y la responsabilidad social, garantizando el bienestar de las generaciones presentes y futuras.
5. Innovación y Transformación Digital. Afirmamos que la digitalización, la inteligencia de negocios y la cooperación
tecnológica son herramientas esenciales para la competitividad y la inclusión económica en el siglo XXI.
6. Educación, Cultura y Democracia. Ratificamos el papel fundamental de la educación, la cultura y las instituciones
democráticas en el fortalecimiento de la libre empresa, la transparencia y el respeto a los derechos humanos como pilares
del progreso.
7. Libertad Económica y Autodeterminación Democrática. Reiteramos que el desarrollo sostenible y la prosperidad solo
pueden florecer en un entorno de libertad política, respeto a la propiedad privada y apertura económica. Por ello, expresamos
nuestra firme aspiración a que naciones hermanas como Cuba, Venezuela y Nicaragua, hoy sometidas a regímenes que
restringen las libertades fundamentales, puedan transitar hacia sistemas democráticos donde prevalezcan el pluralismo
político, la libertad económica y la autodeterminación de sus pueblos. La comunidad interamericana e iberoamericana debe
acompañar y alentar ese proceso de reconciliación y reencuentro nacional, enmarcado en el respeto a la dignidad humana y
en la aspiración de su reingreso pleno al concierto de las naciones libres.
